Fuga come home

Imagen: Pixabay

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“¿Quiénes van a hacer la revolución social, sino los estafadores, los desdichados,
los asesinos, los fraudulentos, toda la canalla que sufre abajo sin esperanza alguna?
¿O te crees que la revolución la van a hacer los cagatintas y los tenderos?”

Por Giuliana Fernández (@casandrafer9)

Hace muchos años Roberto Arlt se preguntaba respecto a quiénes serían los protagonistas de una revolución social. Su respuesta anticipada era que serían aquellos estafadores, fraudulentos o desdichados. Esos pobres delincuentes, pero… ¿quiénes son los que hoy protagonizan esa revolución de alegría exclamada por el Gobierno actual? ¿No son acaso esos hombres que saben de las zonas grises, esos hombres que entienden las reglas de un sistema cada vez más desigual, esos hombres que, en definitiva, pueden fugar(se)?

¿Fugar o fugarse? ¿Serán las dos? ¿Serán los delincuentes que escapan a pasillos de villas acaloradas y desafiantes o serán aquellos que saben el camino, las normas, los teléfonos y las direcciones? Esos que tienen una agenda repleta de números internacionales.

En los primeros meses sin “cepo” la fuga de divisas fue la más elevada desde la crisis financiera internacional de 2009. Se fueron del Banco Central 3.300 millones de dólares, y sólo en diciembre el 10% de las reservas.

El actual ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, decidió, a los pocos días de asumir, eliminar las restricciones a la compra de la divisa extranjera. En el marco de una conferencia de prensa sostuvo: “Están dadas las condiciones para hacerlo” y añadió que “en las próximas cuatro semanas ingresarán entre 15 y 25 mil millones de dólares a las reservas” (lo que no sucedió, finalmente, y las reservas están apenas más altas que durante los últimos meses del gobierno saliente).

Pese a estas afirmaciones, la fuga de divisas de diciembre fue la mayor en cuatro años dado que en los 14 días sin “cepo” salieron del país el 23% de las divisas de todo 2015. Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señalaron que en diciembre se fugaron 2.024 millones de dólares, mientras que en el año se fueron 8.519 millones de dólares.

Gráfico 1

Agustín D’Attellis, economista especialista en macroeconomía y mercados financieros, señaló que “por atesoramiento en el primer trimestre tenés aproximadamente 3.000 millones de dólares (alrededor de 1.000 por mes) que se fugaron”. En esta línea explicó que la cantidad de dólares que se usan para turismo “está sostenida” aunque hay un leve aumento.

También hubo una suba importante en las divisas que se utilizan para importaciones debido al levantamiento de las regulaciones.

“Había que eliminar restricciones, no podés avanzar al infinito con la remesa de utilidades, con el dólar restringido. Lo que había que hacer era un movimiento muy gradual que atendiera primero al ingreso de dólares, que otorgará un colchón, y esto a través de acuerdos con organismos regionales”, explica el economista.

Por otro lado, según señala el informe presentado por CEPA, la fuga de divisas durante todo 2013 fue negativa. En 2014 la tendencia alcista se vio en aumento aunque con cifras históricamente bajas y en 2015 tuvo un notable pico en el mes de diciembre.

Grafico 2

En esta línea en los primeros 11 meses de 2015 se fueron del país 6.495 millones de dólares, mientras que en diciembre 2.024 millones de dólares, el 24% del total del año. Esto muestra cómo con la eliminación de las restricciones a la compra de divisas, el aumento de fuga se vio en aumento.

Por su parte, la salida de capitales de diciembre equivalió al 8% de los activos de la autoridad monetaria, que se ubicaban en 25.000 millones de dólares..

D´Attellis señaló que “en la Argentina la fuga es de tipo estructural” dado que en el país, pese a los ciclos económicos a los que se asista, la fuga de divisas es constante.

“En otros países se da por momentos. Por ejemplo, Brasil tuvo un proceso de salida, por aumento de tasa de intereses internacionales y por la crisis recesiva y política que se venía, que empujó una salida de capitales en esa coyuntura. Lo que tenemos en Argentina es que cuando la coyuntura te empuja sale más fuerte, pero cuando el panorama es alentador y positivo lo seguís teniendo presente”, explica.

“En vez de tener un piso bajo de fuga, acá tenés uno alto siempre que se acrecienta en momentos más complejos, que hace que sea insostenible y que llevó a la restricción del 2011”, concluye.

En la misma línea, el economista y periodista Alfredo Zaiat indicó que “la dolarización de activos es un comportamiento estructural que no tiene que ver con el precio del dólar”. Sin embargo “la liberalización de la posibilidad de compra de dólares y del control de capitales genera un estado de inestabilidad y perturbación de la economía”.

Por último Zaiat explicó que “lo que puede ser analizado como un alivio para ciertos sectores minoritarios de la población está incubando una inestabilidad económica y financiera que va a terminar perjudicando a los sectores más vulnerables”.

Para llevar adelante un proceso de industrialización necesitas de esos dólares. La máquina no la tenemos. Solo amplios espacios verdes que, a partir de las exportaciones y los impuestos a estas, te otorgan, entre otras cosas, divisa extranjera.

Ahora, ni siquiera tenemos los impuestos. En algunos productos ya no existen, en otros bajaron, como también lo hizo la cantidad de productos fabriles que se exportaban. Mientras tanto algunos pocos dejan sus billetes en bancos bien perfumados ¿Entonces? ¿Quiénes ganan en esta historia?

“¿Dónde está la moneda simple legal, la moneda sencilla del menudo candor, la moneda de cobre? Y antes de sucumbir el interés económico pensante alcanzó a balbucear petróleo, industrias, agro, pecuario. Está quebrando. Sin base cierro la última cotización. En el rebusque cada vez me pica más el bagre, vendo shakespeares usados a un Moro sin entrañas”, decía Leónidas Lamborghini.

1 Comentario

  1. Zaiat quiere los impuestos y los dólares de “Las grandes extensiones verdes” que piensan que se cultivan solas.
    Pero en la vida hay que elegir. Si cobrás impuestos normales, como al resto (ganancias, capitales, cheque, combustibles, etc) podés tener una fuente inagotable de dólares.
    Si además querés impuestos especiales para “fomentar la industria”, y que en realidad van a gastos corrientes del estado y a consumo, con el tiempo te vas a quedar sin dólares suficientes para importar insumos y energía para la industria y el consumo, y con más iempo también te vas a quedar sin impuestos.

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